Si recuerdas esta obra (Edebé, 2002) es porque quizás te la mandaron en el instituto.
Fue mi caso, tenía catorce años y la he releído varias veces conforme he crecido.
Es de esas historias seguras a las que me gusta volver, con su trama de aventuras, misterio familiar, investigación, época de crecimiento, desarrollo de la sexualidad… ¡y un fantasma!
He leído recientemente algunos blogs para documentarme sobre cómo está el debate sobre el libro veinticuatro años después y aún leo a madres enfadadas con cierta parte del libro que es polémica pero real; es tratada con naturalidad y no es para nada protagonista. Cómo sabéis es una reseña sin spoilers, así que: chitón.
Creo que la literatura son fotografías de las realidades que se viven en la sociedad, en las casas y en las almas según la época en que naveguemos. El no hablar de algunas cosas no hace que se borren o no existan. Hay cosas que pueden ocurrir y no por ello estamos haciendo apología de ello. Cuestionar la inteligencia de los niños ante las sutilezas puede ser peligroso, no le damos espacio ni a la curiosidad, ni al pensamiento crítico ni a la educación.
Sin más, vayamos a lo que le da calidad a la película.

Sinopsis
Javier describe las experiencias de su verano de 1969, cuando tenía quince años. Para él fue un verano muy especial en el que vio al hombre llegar a la Luna, su padre enfermó y tuvo que viajar, vio un fantasma a raíz de una antiquísima disputa familiar y no menos importante: pasó de ser solo un niño a un proyecto de adulto.
Muy completo en todos los sentidos. El punto de que esté narrado en tercera persona y desde el futuro me parece una elección formidable, dándole un toque espléndido a la trama de suspense. Se trata de literatura juvenil, pero es refrescante por los cuatro costados. Una obra para leer en las noches de verano sin poder apartar los ojos de las páginas, viajando con Javier hasta sus más adolescentes recuerdos del verano del 69.
Personajes
Los separaremos en dos: Javier y sus primas.
Nuestro héroe, Javier, es un tierno y genuino adolescente de quince años con varias preocupaciones de las cuales es más o menos consciente. Aún es un niño que no parece enterarse muy bien de qué va la realidad de la dictadura en la que vive: los problemas de los adultos parecen chino mandarín. Abrimos la obra con la enfermedad del padre de Javier, a la cual no se le da demasiado bombo, es más bien un elemento que obliga a Javier a moverse. Él transforma sus preocupaciones en decálogos adolescentes relacionados con el fastidio de pasar un verano fuera sin sus amigos y la tortura de que su madre lo trate como a un niño pequeño.
Esto hace que, con catorce años, me identificara bastante con él y su pensamiento. Hoy veo un gran trabajo del autor detrás. Aunque esté preocupado por su padre, para los adolescentes la trampa de la muerte aún queda muy lejos.
Por otro lado tenemos al ejército femenino de primas, «las cuatro flores»: Rosa, Margarita, Violeta y Azucena, por orden de edad, respectivamente. Gracias a ellas, Javier puede aprender a ver la vida con otros ojos y comenzar su duelo con la infancia. De Rosa, la encargada de mover la trama principal, aprende sobre el amor. De Margarita aprende la desobediencia, la libertad y la valentía. De Violeta bebe los libros y la magia de los vínculos. De Azucena, el poder de la observación y la inteligencia.

Trama
Basada en una tragedia clásica que todos conocemos, esta trama no tiene fisuras; apuesta por lo moderno y lo resuelve desde una mirada gótica. Es melancólica, habla de duelos y disputas de antaño. Lo familiar está implicado. Se habla de lo incorrecto, de lo indecoroso. Nos pone a prueba como la dictadura franquista nos ponía a prueba a todos los españoles: ¿obedecer o ser libre? Ser libre bajo la idea de creer en que nuestras emociones tienen cabida en el presente.
Javier tuvo mucha suerte, amigas. El paso a convertirse en adulto —que a todos nos viene dado— fue de la mano de estas cuatro mujeres maravillosas, cada una con una visión y reflexión que lo acompañan en su pensamiento crítico, su identidad y sus prioridades.
Ambientación
De Madrid, lo urbano, a Santander, un salto en el tiempo.
La subtrama paranormal está acompañada de tardes lluviosas y olores atemporales. Las playas del Sardinero, la primera tele, la magia de los descubrimientos y las noches en vela detrás de un perfume.
El autor juega con la melancolía de una España perdida, de las emociones enjauladas, de familiares llenos de vergüenza y de mensajes ocultos en el tiempo que no se resuelven hasta años más tarde.
Qué pena que, a este lado del tiempo, aún no hayamos resuelto el misterio de esta disputa social, César.

Este es el librazo por si queréis adquirirlo, aunque siempre mejor en la librería de tu barrio: https://www.amazon.es/LAS-L%C3%81GRIMAS-SHIVA-Premio-Periscopio/dp/8423675106
Podéis saber más sobre César Mallorquí en su blog, el cual sigue activo, como él https://fraternidadbabel.blogspot.com/
Comentaros que Las lágrimas de Shiva tienen una segunda parte, El círculo escarlata: https://www.amazon.es/C%C3%ADrculo-Escarlata-Periscopio-Mallorqu%C3%AD-Corral/dp/8468348961/ref=ga_pr_pdp_zaz_d_sccl_1_1/522-5351704-6492738?pd_rd_w=Z7jWy&content-id=amzn1.sym.c8557bee-ceb4-4f5a-a7ad-ebc8f62f1ab6&pf_rd_p=c8557bee-ceb4-4f5a-a7ad-ebc8f62f1ab6&pf_rd_r=CM9ABBA4JASB1AT77Q98&pd_rd_wg=wb894&pd_rd_r=474f448a-e875-410d-b789-5883b61f0d83&pd_rd_i=8468348961&psc=1

Si quieres más lecturas veraniegas de sustillo, que no de ríos de sangre, el siguiente mes más.
Por aquí se despide, una amante del terror psicológico o ese que nos ronda a todos por las noches aciagas.